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La franquicia alemana Escada viste de largo las pasarelas españolas

| 23/08/2010 | 17:31

Ni siquiera el sector del lujo, un valor refugio en tiempos de crisis, se ha quedado al margen de las últimas turbulencias económicas. En general, el año pasado, el mercado de la moda más exclusiva vio cómo, de media, sus ingresos se desplomaban un 8% en todo el mundo. Ni siquiera el sector del lujo, un valor refugio en tiempos de crisis, se ha quedado al margen de las últimas turbulencias económicas. En general, el año pasado, el mercado de la moda más exclusiva vio cómo, de media, sus ingresos se desplomaban un 8% en todo el mundo. Sin embargo, hay regiones que parecen haberse convertido en un oasis para las marcas de lujo y España es una de ellas. O, al menos, lo sigue siendo para la firma alemana Escada.

“Este año, las ventas han crecido un 7% en España”, asegura el presidente de Escada, Bruno Sälzer, lo que hace del país uno de los principales focos de interés para la marca de moda.

De hecho, el mercado ibérico es ya el tercero, empatado con Rusia, en importancia para las cuentas del grupo, que está presente en más de 180 países en todo el mundo. Sólo lo superan Estados Unidos, capital internacional del lujo, y Alemania, país natal de la firma de moda.

Sälzer explica que la marcha del negocio en España es muy positiva, sobre todo, porque, en el último año, nuevos clientes nacionales se han interesado por los diseños de la firma alemana, que acuden a los showrooms que el grupo tiene en Madrid y Barcelona.

“Sentimos que nos estamos moviendo en la dirección correcta”, apunta el presidente, que en 2008 tomó las riendas de Escada para relanzar la firma, sumida en una grave crisis económica.

La compañía, fundada en Múnich en 1976 por Margaretha and Wolfgang Ley, comenzó a cotizar en la década de los ochenta, al tiempo que inició una importante expansión internacional y empezó a diversificar su negocio, pasando de la moda femenina al mundo de los perfumes, las gafas de sol, los complementos y la ropa para niños.

Ya desde sus inicios, Escada nació como una empresa sin miedo a las apuestas fuertes. De hecho, la compañía lleva el nombre del caballo ganador de una carrera en la que habían apostado los fundadores de la compañía. Sin embargo, en algún momento de la competición, la firma perdió el rumbo.

Reestructuración
A pesar de las dificultades financieras que le llevaron a la quiebra, los gestores no se dieron por vencidos y, en los últimos dos años, Sälzer ha reestructurado completamente la compañía: “Hemos vuelto a la herencia de Escada, a una moda con más colorido, glamurosa y que se aproxima a la sensualidad femenina”.

Con los deberes hechos, la empresa buscó financiación en el mercado. “Teníamos muchos inversores interesados”, asegura el presidente de la firma. Finalmente, fue Megha Mittal quien adquirió la firma de moda.

La nuera de Lakshmi Mittal, propietario del gigante siderúrgico ArcelorMittal, es la presidenta del consejo de administración y aunque ha tomado las riendas de la compañía, no interfiere en la gestión diaria, explica Sälzer, “porque ella ya compró el nuevo concepto de Escada”.

Los cambios en la firma de moda no sólo se aprecian en los diseños, sino también en la calidad y en el proceso de fabricación. “El producto de Escada es moderno y de alta calidad para mujeres a la última”, explica el presidente de la marca, que considera que la clave del éxito radica en haber sabido conjugar la herencia más tradicional que inspiró la creación de la compañía con la innovación propia que inspira el siglo XXI.

Esta combinación parece haber seducido a las pasarelas españolas, por lo que Sälzer no duda a la hora de señalar que “España es una historia de éxito para Escada”, sobre todo, teniendo en cuenta “que el mercado está cayendo en todo el mundo”.

Al presidente de la cadena alemana no le gustan los discursos pesimistas, pero se mantiene cauto a la hora de hablar de recuperación. “Hace siete meses, todos pensábamos que lo peor ya había pasado”, sobre todo, tras un primer trimestre en 2010 en el que el beneficio bruto de explotación (ebitda) había crecido. Sin embargo, “ahora, todo el mundo se ha dado cuenta de que durarará más.

Personalmente, creo que el negocio se mantendrá plano; no caerá, pero tampoco se recuperará”.La compañía, que el año pasado facturó 280 millones de euros (de los que el 10% procedía de España), tiene pensado invertir alrededor de doce millones de euros en sus locales, principalmente, en renovación, aunque el presidente tampoco descarta abrir nuevos establecimientos si surgen buenas oportunidades.

Red en España
En España, la compañía cuenta con once tiendas propias y dos outlets, repartidos en las principales capitales del país, aunque podría estar planteándose expandir su presencia en Bilbao. Además, la red de Escada se completa con 51 corners en El Corte Inglés, además de seis locales franquiciados.

En cuanto a sus proyectos internacionales, China, Rusia y Estados Unidos serán los principales focos de atención, según explica el Sälzer.

El objetivo en todos los mercados donde la firma está presente “es ganar cuota de mercado” a través de sus dos líneas: Escada, centrada en la moda más exclusiva, y Escada Sport, que, aun siendo alta gama, es más asequible que su hermana mayor (alrededor de un 30% más barata).

El presidente de la compañía considera que, en los próximos años, “será esta segunda línea la que presente un mayor crecimiento, porque el mercado medio despegará más rápido”.

Informa Expansion.com

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