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Abrasador, del campo a la parrilla

Franquicias y Negocios

Abrasador, del campo a la parrilla Comenzaron con un restaurante casi de carácter familiar donde ofrecían carnes a la parrilla de su propia ganadería, con una excelente calidad y a precios muy  justos. De esta forma, se gestó el proyecto Abrasador, una idea que Julio Ramirez ha materializado en una extensa red de establecimiento donde la calidad es la norma.

Se degusta la mejor carne, ternera y productos ibéricos de crianza propia, a la parrilla y en horno de leña, servidos a la manera tradicional y acompañada de una selecta gama de verduras y con excelentes vinos, todo en establecimientos escogidos, donde se ha cuidado hasta el más mínimo detalle. Sobre estos aspectos se apoya Abrasador, la cadena de restauración especializada en servir productos de crianza propia en sus restaurantes, que ha conseguido hacerse con un importante hueco en el mercado. Todo ello gracias a su experiencia de más de 25 años como empresa ganadera lo que les ha posicionado como proveedores de la mejor carne a sus propios establecimientos.

Desarrollo inteligente

Desde que en 1994, Julio Ramírez (uno de los responsables y fundadores de la empresa de restauración Abrasador) se decidiera, junto a sus hermanos, a montar un establecimiento de hostelería, para ofrecer carnes a la brasa de excelente calidad llegada directamente de su ganadería familiar, la trayectoria de esta enseña ha sido fulgurante.

Su primer restaurante fue sólo una prueba piloto de cómo un negocio basado en la calidad y con una sólida estructura podía funcionar. Así se fueron trazando los distintos aspectos que forman la cadena de restaurantes que es hoy Abrasador. Todo ello a fuerza de probar un modelo de restauración muy novedoso en el sector y que supuso una verdadera revolución, poder degustar un buen churrasco de ternera a la parrilla o un chuletón con la calidad garantizada y a unos precios muy asequibles para cualquier bolsillo. Precisamente, porque el origen de esta carne proviene de la empresa familiar con los mejores controles de calidad y sabiendo lo que se consume."¿Cuántas veces se puede decir eso hoy en día?", se pregunta Ramírez, responsable de dirección de la cadena de restauración en la que también trabajan en distintos puestos sus hermanos.

Carne de crianza propia

En definitiva, Abrasador aúna tres aspectos que la hacen sobresalir del resto: la carne que se consume en sus restaurantes es de crianza propia y su precio al consumidor es muy asequible porque no está sujeto a fluctuaciones del mercado, sin hablar de la garantía de calidad. Tres factores de éxito en un mercado dominado por las prisas, las dificultades en los procesos de control y los altos precios. Es obvio pensar que estas características aportan un gran valor añadido a Abrasador, posicionándolo en el sector de la restauración con unas perspectivas muy atractivas. "No fue cuestión de un día, nuestra idea surgió como consecuencia de un largo proceso de desarrollo, donde la investigación del mercado y de las distintas posibilidades que podíamos ofrecer ocuparon un papel fundamental hasta que lo materializamos en nuestro primer establecimiento", aclara Julio Ramírez. Para este emprendedor, la ventaja que hacia distinto su proyecto de otras cadenas estaba clara: el hecho de que ellos contaban con el respaldo de una empresa ganadera familiar. "Conocemos el mercado, sabemos lo que se consume, los precios y nosotros sólo queríamos crear un lugar donde nuestros clientes disfruten comiendo y pagando por ello lo que vale".

Lo han conseguido. Hasta el momento cuentan con ocho establecimientos franquiciados y dos propios. Tienen previstas más aperturas, unas seis más a corto plazo pero no tienen prisa, quieren respetar su máxima del crecimiento moderado ya que de otra forma: "seria imposible atender con nuestras terneras e ibéricos de crianza propia las necesidades de una cadena excesivamente grande. Por ello, queremos crecer de forma inteligente", matiza el director de Abrasador.

Compromiso franquiciados

Los franquiciados son los que deben estar al frente de sus respectivos negocios y quienes tienen que ocuparse de dominarlo al máximo. "Es un negocio en el que se trabaja mucho como todos los relacionados con el ámbito de la restauración. Nosotros trabajamos muy a fondo con toda la red. Estamos preparados para ello ya que desde siempre hemos pensado dirigir la cadena a base de franquiciados, que ellos tengan su propio negocio y nosotros les ayudamos a salir adelante", explica Ramírez. No se busca un franquiciado con una gran experiencia pero sí que sea organizado y tenga dotes de empresario. Su labor será la de convertirse en un gestor empresarial, que sepa manejar un equipo de trabajo.

Los establecimientos de Abrasador encierran tres conceptos en uno, no se trata sólo de un restaurante, sino que también actúan como bar para los horarios más muertos y donde se consumen bocadillos pequeños y otras opciones, y un espacio para abrir una tienda donde vender parte de estos productos que consumen en sus restaurantes.

Crecimiento inteligente

El éxito está en su estudiado plan de desarrollo. Abrasador maneja desde la producción de vacunos e ibéricos y la explotación hasta el etiquetado final; todos los procesos: desde la crianza hasta su paso por la sala de despiece. Saben lo que tienen entre manos y qué resultados puede darles. "Hacer las cosas despacio" es su lema. La idea original era desarrollar toda una extensa red de establecimientos repartidos por toda España. Ahora cuentan con una clientela fiel durante todo el año, muy seria que se ajusta a su producto: menú que va rotando y de gran calidad.

"¿Cómo vamos a seguir creciendo? No podemos hacerlo desaforadamente porque no podríamos dar un servicio de calidad, tenemos que crecer poco a poco pero a la vez, al mismo ritmo la empresa ganadera, la sala de despiece y la cadena de restauración. Nuestro planteamiento es hacer de nuestra empresa una de las principales redes de este país y llegar a todas las partes de España". Los chuletones como de casa.

Mucho más que un restaurante

Abrasador nace del empeño por parte de los miembros de la segunda generación de una familia de ganaderos toledanos por desarrollar un proyecto nuevo: una cadena de abrasadores donde el plato estrella fueran las carnes de crianza propia. Contaban con toda la infraestructura necesaria: una empresa ganadera, una sala de despiece y todo un trabajo de investigación para conocer qué aspectos serían los más atractivos. En 1998 abren su primer establecimiento con dos características que se han convertido en sello de identidad de la cadena: horno de leña y decoración de madera.

El valor diferencial de Abrasador

• Cuentan con una ganadería propia.
• Proporcionan mejores precios para todos los franquiciados: sin fluctuaciones del mercado.
• Calidad superior de la carne al ser de crianza propia.
• Crecimiento moderado para abastecer a todos los establecimientos.
• Gran variedad de carnes.

Cómo entrar en Abrasador

• Local de entre 150 y 300 m2.
• Capacidad financiera de 240.000 euros.
• Formación de entre uno a tres meses en sus establecimientos propios.
• Población de más de 20.000 habitantes para su expansión, aunque se puede abrir en zonas de entre 5.000 y 6.000 establecimientos.

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