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El Crowdfunding, los inversores privados, el MAB...

¿Quieres conocer nuevas vías de financiación para tu empresa?

L. Medina

¿Quieres conocer nuevas vías de financiación para tu empresa?

El Crowdfunding, los business angels, los fondos  de capital riesgo o el mercado alternativo bursátil, conocido como MAB. ¡Existe mundo más allá de los bancos!

Es cierto que los bancos han sido la fuente de financiación tradicional a la hora de montar una empresa. Pero cada vez más se popularizan otras vías alternativas para lograr el dinero necesario para poner en marcha un proyecto o hacer crecer uno ya en marcha.

Te presentamos diferentes maneras de financiación:

1. La financiación en masa o crowdfunding
Entre estas nuevas opciones de financiación encontramos el crowdfunding, que en inglés significa financiación en masa o financiación colectiva. Se trata de una nueva forma de recabar fondos para nuevos proyectos empresariales, sociales, culturales…

Estas plataformas se dedican a poner en contacto a emprendedores e inversores. Son plataformas de unión. Cada vez existen más webs de crowdfunding y más proyectos empresariales financiados por ésta vía.

Cómo funcionan

Realiza tu plan de negocio, calcula cuánto necesitas para ponerlo en marcha, envíalo a alguna de las plataformas de crowdfunding y si la idea está bien formulada, se publicará en la web. La gente interesada empezará a aportar la cantidad que pueda. Tendrás un tiempo limitado para recaudar el presupuesto que necesitas. Si alcanzas el 100% de la cantidad establecida al principio dentro del tiempo, recibes el dinero, sino, se devuelven las cantidades a los diferentes inversores. A cambio, y en función de la cantidad invertida, cada una de las personas que han aportado dinero recibe una contrapestación en forma de acciones, productos o lo establecido en el proyecto.

2. El Mercado Alternativo Bursátil: MAB
El MAB puede ser otra alternativa a la hora de financiar tu empresa. El Mercado Alternativo Bursátil es un mercado dedicado a empresas de reducida capitalización que buscan expandirse, con una regulación a medida, diseñada específicamente para ellas y unos costes y procesos adaptados a sus características. Una especie de bolsa pero dirigida a pymes, que  se convierte en una vía de captación de recursos sin necesidad de endeudarse.

¿Una buena alternativa?

Esta vía facilita el acceso a financiación para empresas de reducida capitalización, con la adecuada transparencia y liquidez para los inversores. La ampliación de capital, coincidiendo con su salida al mercado o en un periodo posterior, es una forma idónea de obtener fondos para sostener la expansión de una empresa.

Ventajas
El MAB aporta notoriedad, prestigio e imagen de marca, particularmente ante clientes y proveedores financieros. Cotizar en un mercado, como el MAB, proporciona una publicidad que potencia el prestigio y la imagen de marca de la empresa.

Este prestigio es reconocido no sólo por los inversores, sino por clientes, proveedores o interlocutores financieros de la compañía. Las consecuencias son, por tanto, relevantes: refuerzo de la posición comercial, mejora de las relaciones con proveedores, clientes, bancos, etc.

Aumenta el valor objetivo de la empresa: El MAB permite determinar el valor de la empresa, al fijar el mercado el precio de las acciones, incorporando en el precio las expectativas de negocio. A diferencia de una empresa no cotizada, las acciones de una compañía que se negocian en un mercado cuentan con un valor objetivo, el valor de mercado o cotización de la empresa.

Se aporta liquidez a los accionistas. Entendida como la posibilidad de convertir en dinero las acciones, la liquidez que el mercado ofrece a los inversores permite que sus diferentes horizontes temporales de inversión, generalmente no coincidentes con el carácter permanente de financiación de la empresa, puedan conjugarse.

Cuáles son los requisitos
Para acceder a este mercado se tienen que cumplir varias condiciones. Por un lado, es necesario que la empresa sea una S.A. Además, tiene que ser una empresa ya en marcha, con actividad. No es un sistema de financiación para start-ups. No se requiere un tamaño mínimo pero sí que se saquen al mercado un mínimo de acciones valorado en 2 millones de euros.

Ya son 22 empresas cotizadas
Ya son 22 las empresas cotizadas en el MAB, entre ellas, Zynkia (creadores de Pocoyo), Bodaclick, Imaginarium o Secuoya. Desde 2009 hasta el 31 de mayo de 2013, estas 22 empresas han captado más de 135 millones de euros de financiación.

3. Fondos de capital Riesgo
Los fondos de capital riesgo son entidades financieras cuyo objeto consiste en la toma de participaciones temporales en el capital de empresas. Con la ayuda del capital de riesgo se pretende que la empresa aumente su valor y una vez madurada la inversión, el capitalista se retire obteniendo un beneficio.

El inversor de riesgo busca tomar participación en empresas que pertenezcan a sectores dinámicos de la economía, de los que se espera que tengan un crecimiento superior a la media. Una vez que el valor de la empresa se ha incrementado lo suficiente, los fondos de riesgo se retiran del negocio consolidando su rentabilidad.

El capital riesgo puede dirigirse al desarrollo de proyectos empresariales que se encuentran en etapas tempranas (venture capital) o invertir en empresas ya consolidadas (private equity).

4. Business Angels o inversores privados
También existen los Business Angels, inversores privados con experiencia, que invierten su capital en start-ups normalmente a cambio de participación accionarial para darles solidez, credibilidad y confianza en el mercado, además de financiación.
 

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