| La cadena de cafeterías, sienta las bases de su expansión internacional. |
Con 77 establecimientos abiertos y una estrategia internacional que cuida hasta el más mínimo detalle, Il Caffè di Roma ha conseguido trazar una sólida expansión en Europa que le ha llevado a estar presente, con una extensa red de cafeterías, en Portugal, Italia y Francia. La cadena sienta las bases de su desarrollo en algunas claves. Aquí las detallamos.
Para el proyecto de Il Caffè di Roma es básica la internacionalización, teniendo en cuenta que cuando Lavazza adquirió –hace ya cinco años- la empresa Panarom pensaba ya en un proyecto internacional”. El director general de la cadena de cafeterías Il Caffè di Roma, Juan Manuel Calvo, es claro a la hora de dar una razón sobre la que asentar la sólida expansión internacional que está viviendo esta enseña. Con una extensa trayectoria a sus espaldas, diez años de experiencia en el sector de las cafeterías en franquicia y el apoyo de una multinacional, Lavazza, especializada en el producto estrella: el café, que la cadena de cafeterías Il Caffè di Roma fijara sus objetivos en el panorama internacional era una cuestión de lógica que se iría desgranando con el tiempo. Y así ha sido.
Expansión a medida
Con sus 49 locales, el mercado español fue sólo el principio. Tras sentar las bases con una fuerte red de establecimientos llegaría la entrada en Portugal, donde la enseña ha vivido un desarrollo progresivo que aún ahora continua y que le ha llevado a contar con más de 25 locales en funcionamiento y a convertirse en una de las marcas líderes del sector de los coffee shops en franquicia en ese país. España, Portugal, Italia… Il Caffè di Roma comienza su periplo por el mercado europeo. Su sólida oferta de locales y un aspecto común en todos ellos: la precisión con la que han conseguido desarrollar un cuidado crecimiento que les ha llevado a traspasar las fronteras. “Es importante no perder de vista el concepto para que, aún existiendo adaptaciones, la base siga siendo siempre la misma y un cliente de Il Caffè di Roma en España no sienta que está en un lugar distinto al entrar en otra cafetería de la misma marca en Portugal, Francia o Italia. Es una labor importante que requiere una gran dosis de profesionalidad por parte de todo el equipo participante en el proyecto”, subraya Juan Manuel Calvo. Siguiendo estas directrices, la enseña dio los pasos necesarios para entrar en un nuevo mercado, el francés y lo hizo a través de un acuerdo con el grupo Autogrill, líder mundial en el sector de la restauración dirigida al viajero con más de 3.700 puntos de venta en todo el mundo, lo que le valió la inauguración del primer establecimiento franquiciado de la compañía en el país galo.
Con sabor propio
“Al entrar en un nuevo mercado, aún habiendo realizado análisis previos para conocer el grado de aceptabilidad del proyecto que deseamos exportar, es habitual que surjan dudas. Los profesionales implicados en el proyecto deberán ser capaces de recibir y transmitir la información correcta para obtener los datos necesarios a la hora de realizar las adaptaciones al mercado”, matiza el propio Calvo. Y es que, la compañía ha tenido muy claro cuáles son las bases de un buen desarrollo internacional: analizar al detalle cada oportunidad para decidir en qué mercado es conveniente entrar y hacerlo asegurando el máximo éxito. ¿Difícil? Si se tienen en cuenta todos estos pequeños detalles, no tiene porqué. Para empezar, el Retail de Lavazza Coffee Shops en Turín es quien se encarga de la expansión internacional y del mercado italiano de la compañía de cafeterías. No se deja a la improvisación ni un solo aspecto. Los departamentos que participan, las posibilidades y el método de trabajo se presentan como anclas necesarios para desembarcar con éxito en el país de acogida. Se estudian distintas opciones, tanto en referencia al mercado como a la ubicación, el formato y el tipo de acuerdo. |