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Cómo mejorar un punto de venta sin obras

Franquicias & Negocios

Muchas veces el coste de una obra frena la intención de reformar una tienda.

¿Qué es lo que realmente necesitamos cuando decidimos reformar nuestro local?
En este artículo se expone cuál es la forma de cambiar el aspecto de un local comercial sin la necesidad de enfrentarse a obras mayores.

¿Qué es lo que realmente necesitamos cuando decidimos reformar nuestro local?
Para valorar si realmente una obra para nuestro local comercial es necesaria hay que tener en cuenta el gasto de la obra en sí más el prejuicio económico debido al cierre momentáneo de la actividad.

Hay varias razones por las que nos podemos decidir a reformar un local comercial.
En algunos casos es imprescindible una obra mayor pero muchas veces este paso no es necesario.

Una obra mayor es imprescindible sólo en aquellos casos donde nos veamos obligados a renovar las partes más costosas del local,  o a sustituir estas partes con derribos o cambios de distribución.

En línea general, los elementos que más inciden en el coste de una reforma tipo para un local comercial son las máquinas de aire acondicionado, falsos techos, instalación eléctrica, tabiquería, carpintería y cristalería de fachada, suelo, cambio de ubicación de baños u otros elementos relacionados con la instalación de fontanería, y en general todo tipo de operación que implique trabajos de albañilería.

Si el cambio de estos elementos no es imprescindible y lo único que se pretende es renovar el aspecto del local, sea porque queremos cambiar la marca o sea porque queremos renovarla poniéndola más al día, se pueden valorar una serie de operaciones que cambian el aspecto de la imagen sin obligarnos a contratar una constructora.

En un local comercial hay elementos que tienen un impacto visual más fuerte que otros.
Estos son los elementos que se tienen que cambiar más a menudo y cuya renovación no requiere una obra civil.

Una de las ventajas de renovar nuestro local sin hacer obra es que no estamos obligados a cambiar todos los elementos a la vez, sino que podemos esperar entre uno y otro el tiempo necesario para tomar decisiones y disponer de los recursos necesarios.
Si analizamos todos los elementos que captan más atención, veremos que son precisamente aquellos cuya instalación requiere menos obra civil.

Rótulo:
Un rótulo bien visible y fácilmente reconocible es la identidad de nuestro local desde el espacio público. La fuerza siempre creciente de los mensajes visuales en los espacios públicos hace que, si desde allí no comunicamos con fuerza nuestra presencia, el público no tendrá medios para reconocernos.

Escaparate:
Cuanta más variación de exposición tenga el escaparate, mayor será su capacidad de captar la atención. Una exposición que ya haya sido vista, no captará atención por segunda vez. Por esta razón, un elemento eficaz para que el escaparate sea llamativo es la constante variación de la exposición, con los productos que más venden y con fondos de imágenes atractivos y coherentes con la marca.

Fachada exterior:
Cuanto más se acercan físicamente la exposición y el rótulo a la gente que camina por la calle,  más fácil será que sean vistos: por esta razón los escaparates que se alejan del rasante exterior de edificio entrando hacia el interior del local y formando pasillos o zonas de supuestas  pautas, pierden fuerza comercial.

Imágenes en interior:
En el interior hay que aprovechar al máximo los metros disponibles para la exposición pero en aquellas zonas donde no es posible, como por ejemplo columnas o paredes detrás de la caja, hay que reforzar la marca a la que pertenece el local con imágenes, directorios o promociones. Un buen local comercial no puede permitirse el lujo de desaprovechar metros de paredes, sea con exposición o decoración, pero también con promoción de la marca o del producto.

 

Pintura:
La pintura es el acabado de obra que se puede aprovechar para personalizar nuestro local con el color. La pintura tiene un precio muy limitado por metro cuadrado, pero su percepción es muy fuerte por parte del publico.
El uso de un color adecuado es una herramienta indispensable pero de difícil control para los que no tengan experiencia en el sector.

Luz:
Mejorar los contrastes, resaltar algún detalle, enfocar la atención en algún mensaje, así como definir un ambiente cálido o uno dinámico o uno más moderno se consigue jugando con la luz.
A veces, con un simple cambio de aparato para iluminación (o en ocasiones basta con cambiar de bombilla), el aire general del ambiente cambia de forma inesperada. La calidad de la iluminación es uno de los elementos más irrenunciables de un ambiente y, al igual que el color, es muy difícil de controlar para aquellas personas que no tengan experiencia.

Pantallas:
Una imagen en movimiento captura más la atención que una imagen estática: es por esta razón que se ha comprobado el gran éxito de las pantallas con animaciones y promociones en punto de venta.

Dónde invertir para mejorar el punto de venta

Si pretendemos que nuestro local sea simplemente más atractivo o capture más la atención es más eficiente el cambio o uso de aquellos elementos que el público percibe con más facilidad: mensajes visuales, calidad de la exposición del producto en escaparate y en el interior, calidad del ambiente, son los elementos que el cliente más percibe y que más recuerdo le dejan.


Cuáles son los elementos que generan un impacto visual más fuerte

  • Rótulo
  • Escaparate
  • Fachada exterior
  • Display y pósters en el interior
  • Colores
  • Iluminación
  • Pantallas con animaciones

Conclusión

A veces disponemos de un local con potencial pero que no vende de la forma adecuada: podemos mejorar el punto de venta con una serie de cambios y mejoras puntuales que nos permiten resaltar nuestra marca, sin estar obligados a pedir permisos de obra mayor, pero regenerando el aspecto de la tienda.

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