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Know How

¿Quieres montar un proyecto emprendedor?

Adrià Soler, socio director de FDS Group Services & Media | 02/03/2015 | 8:50

¿Quieres montar un proyecto emprendedor?

Montar una empresa es uno de los proyectos vitales más importantes que una persona puede empezar en una vida. Es importante porque implica crear riqueza para el emprendedor y para todas las personas
que se van a favorecer de él: los trabajadores, los proveedores, el Estado que cobrará impuestos y los clientes, que gozarán del producto creado.

Siendo un proyecto vital, ¿cómo se afronta este proceso? El primer paso es tener clara la idea de negocio: el servicio que venderemos a un tipo de clientes determinados, realizado de una determinada forma que permitirá generar riqueza.

La idea de negocio es el motor del proyecto detallado que vendrá después. Ésta es importante, pero no basta por sí sola. Hay un mundo entre tener una idea y hacerla realidad. Por ejemplo, es muy fácil explicar la idea de negocio de Zara pero muy difícil hacerla.

A partir de la idea de negocio se desarrolla el Plan de Negocio (o Business Plan). Es el documento en el que concretaremos en detalle cómo vamos a hacer realidad el negocio. Este documento nunca se cumple tal como se diseña, pero hacerlo es un ejercicio que permite trabajar la idea a fondo para que cuando comencemos la acción tengamos las cosas pensadas. Que el Business Plan no se cumpla, no implica que no sea necesario hacerlo. Cuando emprendamos la acción con el Plan de Negocio pensado, nos será más fácil actuar y decidir. Sin este documento, la acción será más lenta y menos meditada. Con el negocio en marcha y los costes funcionando, el tiempo de pensamiento es más caro.

¿Qué extensión debe tener? La que necesite el negocio. Cada empresa tiene un diferente grado de complejidad. Lo relevante del Business Plan es que el emprendedor piense y decida cómo se actuará en todos los temas de la empresa: el negocio, los productos que venderá, a quién los venderá, porqué los venderán, cómo los producirá, cómo los venderá, cómo competirá, cómo será el proceso de ganar dinero, cómo se organizará, cómo se financiará, qué estados financieros se generarán y qué acciones tomará si ocurren las incidencias más probables y/o más graves. El todo y su coherencia son importantes. La realidad, que es la acción, deberá cubrirlo todo, no podemos actuar a medias. El plan debe cubrir la acción.

¿Cuánto tiempo se tarda en hacer un Business Plan? Depende del negocio y de la complejidad de la empresa. Lo que está claro es que si vamos a dedicar una vida a un proyecto, no pasa nada por dedicar unos meses a preparar el proyecto.

LA ACCIÓN
La gran dificultad y el arte en la creación de empresas está en la fase de arranque. Partir de cero.
Ése es el momento que separa el éxito del fracaso. Todo el mundo es capaz de poner en el papel un Plan de Negocio, pero el 80% de los proyectos que se ponen en marcha no salen adelante.

El Plan de Negocio puede estar bien hecho, pero cuando lo pongamos en marcha saldrán mil imprevistos que no se podían tener en cuenta. En esta fase de acción, el emprendedor ha de aprender, escuchar al mercado, ser flexible y astuto para buscar soluciones a todos los problemas que le van a surgir.

Cuando se pone un negocio en marcha, lo normal es que los productos cuesten de vender y se deba afinar el marketing, los precios, los argumentos de venta, la gama de productos, los proveedores, la plantilla y muchos otros pequeños detalles. A medida que se van encontrando soluciones a los problemas, se va configurando el saber hacer o know how que acabará modelando el modelo de negocio que funciona.

En esta fase de acción, la prueba y error y el aprendizaje son las claves. La mejora continua de la manera de actuar llevará a repensar y redefinir el Plan de Negocio. La secuencia en la creación de empresas es: pensamiento – acción – pensamiento, y vuelta a empezar.

Ésta es la manera de afrontar un nuevo proyecto emprendedor, en el que se pasarán muchas dificultades y la capacidad de dar respuesta a estas dificultades es lo que marcará la diferencia entre llegar a tener una empresa rentable o no.

LA FRANQUICIA
Una alternativa a emprender desde cero es la franquicia, sistema que permite emprender sin tener que inventarse un negocio. Este sistema permite aprovechar una experiencia que ya ha funcionado, reduciendo el riesgo y el esfuerzo. Se trata de una reducción del riesgo, pero no una eliminación. En cualquier nuevo negocio existe un riesgo de mercado (ubicación) y de gestión (el desempeño del propio franquiciado).

LAS CAPACIDADES PARA SER EMPRENDEDOR
En cada tipo de negocio hay unas capacidades que son las necesarias para ese sector. Hay sectores en los que la capacidad comercial es clave, en otros la capacidad de liderar equipos de personas, en otras la capacidad financiera. El emprendedor debe analizar si tiene estas cualidades. Lo que es común a todos los proyectos emprendedores es que la necesidad de ser proactivo, es decir, el emprendedor deberá ser él mismo el motor de su propia acción. No tendrá un jefe que le diga cada día lo que debe
hacer, con lo que deberá ser capaz de marcarse las actividades a realizar por sí solo. Este aspecto es especialmente difícil en las tareas menos agradables o que menos gusta realizar. Tener esta actitud es clave para tirar un proyecto adelante.

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