Este es un trabajo recomendable, casi imprescindible, ya que el encontrar la franquicia que más se ajuste al perfil de cada uno y con la que se busca alcanzar el éxito, depende de muchos factores: el perfil profesional y personal del inversor, sus posibilidades económicas, el entorno en el que implantará el negocio y, entre otros, el concepto de cadena a la que se unirá.
Para seleccionar una franquicia con ciertas garantías, el potencial franquiciado debería seguir algunos pasos:
• Autoanálisis: ¿Qué perfil de emprendedor tengo? Esta es una de las cuestiones que debería plantearse antes de iniciar una aventura empresarial, además de conocer cuales son sus aptitudes y determinar si la función que desempeñará en adelante le motiva realmente. Un franquiciado ha de autoevaluarse para comprobar si sus características personales y profesionales se adaptan a las que el concepto de franquicia requiere. Gestionará un negocio propio, sí, pero a la vez estará sujeto a las normas del franquiciador.
• Estudio del mercado: ¿Por qué sector apostaré?, ¿qué enseña me ofrece más ventajas?… No debemos fijarnos en un sólo criterio cuando escojamos una franquicia, se ha de valorar el servicio que ofrece la central, saber por qué cobra unos royalties, la inversión que se debe acometer y qué aspectos recoge, el número de franquiciados con los que cuenta, etc. Con esta información conoceremos la oferta que hay en el mercado y podremos hacer una primera selección.
Llegados a este punto, además de tener en cuenta las habilidades y preferencias personales, debemos plantearnos algunas preguntas sobre los sectores seleccionados. ¿Se trata de un sector en expansión?, ¿existe suficiente demanda en el mercado para la oferta existente?, ¿qué enseñas operan en el sector?, ¿qué ventajas competitivas presentan?, etc. |