En las empresas es necesario estar innovando,
mejorando y creando continuamente.
La iniciativa empresarial es uno de los
factores claves del éxito de una organización de negocios.
La economía del país viene sustentada gracias
a la iniciativa empresarial.
El 90 % de las empresas del país son
microempresas, es decir empresas de menos de 3 trabajadores.
Del 10% restante, el 84% corresponde a
empresas que tienen menos de 10 trabajadores.
Gracias a esta iniciativa empresarial se
genera buena parte del PIB del país.
La iniciativa empresarial permite crear nuevos
centros generados de riqueza que crean empleo a la vez que resultados
económicos.
Los proyectos empresariales son el corazón
económico del país.
Las micro empresas y las pequeñas empresas,
que son la gran mayoría, son el motor del empleo, de la riqueza y de los
impuestos.
Dentro de este hecho, la franquicia juega un
papel muy importante al representar un peso creciente dentro de la generación
de nuevas empresas y de nuevos empleos.
Gracias a la iniciativa empresarial se crean
empresas nuevas y también se hacen crecer las empresas que ya funcionan.
Esta misma iniciativa empresarial es la que
lleva a las empresas a Franquiciar su negocio. El empresario tiene la
iniciativa de Franquiciar para hacer crecer su organización, llegar a más
consumidores, cubrir más mercados y compartir riesgos y recursos con los
empresarios franquiciados que se adhieren a su sistema.
La iniciativa empresarial es una motivación
Directiva que se basa en ver oportunidades y en no estar de acuerdo con la
situación actual. Y lleva a movilizarse para hacer cambiar la realidad actual
para acercarse a una realidad mejor.
El emprendedor quiere “hacer algo”. No está
contento con la realidad actual y se empuja a si mismo y a su organización para
mejorar y avanzar.
Las empresas necesitan de la iniciativa empresarial
para ser creadas, mejoradas y desarrolladas continuamente. Una empresa sin
iniciativa empresarial pierde su alma y poco a poco irá perdiendo terreno
respecto a sus competidores.