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La financiación y la expansión de una franquicia


La franquicia es una exitosa fórmula de expansión de empresas que permite crecer aprovechando los recursos de terceros, sin embargo, no basta En este artículo reflexionamos sobre el efecto que el crecimiento puede tener sobre la financiación de la franquiciadora.

La franquicia es una de las estrategias de expansión.

La expansión de una empresa conlleva un problema de inversión: cómo se financia el crecimiento. La base del problema de la financiación del crecimiento está en que una empresa no puede crecer a cualquier velocidad. Toda empresa tiene una velocidad de crecimiento sostenible que si se supera estrangulará la tesorería.

Una sociedad, no puede crecer más allá de su capacidad de inversión, generada a través de la generación de fondos propios y de su capacidad de endeudamiento. Cuando una sociedad inicia el camino de la franquicia expande su marca a través de recursos de terceros, los franquiciados, pero su propia sociedad, la franquiciadora, va a tener que crecer al desarrollar la red y ahí es dónde podrían aparecer tensiones si se crece más que la propia capacidad.

Los problemas de la financiación del crecimiento.

El crecimiento de una franquicia puede verse limitado por un estrangulamiento de la tesorería si no se vigilan tres aspectos fundamentales:

  1. El beneficio o la capacidad de generar fondos
  2. El nivel de inversiones que cada fase de crecimiento precisa
  3. La necesidad de circulante requerida por el negocio

Cuando una compañía entra en una fase de alto crecimiento debe poner atención a la evolución de estas variables para evitar sobrepasar la velocidad de expansión sostenible según su situación.

El beneficio

La capacidad de inversión y por ende de crecimiento de una empresa va ligada a su capacidad de generación de fondos.

Una compañía no puede crecer a mayor velocidad que aquella a la que le permite ir su generación de fondos por autofinanciación y por el apalancamiento que pueda conseguir.

El beneficio que se genere en un negocio, y por supuesto el free cash flow, nos marcará los fondos disponibles para acometer nuevos proyectos que no sean puramente reponer los activos actuales. Los fondos que generemos hoy, junto a la potencialidad de generar fondos de mañana nos marcarán la capacidad que tiene la empresa para tener y pagar la financiación ajena, siempre que haya un balance saneado. Dado que la capacidad de generación de fondos es la base del crecimiento debe cuidarse en extremo esta variable para mantener el ritmo que deseamos. Si descuidamos los negocios, unidades o áreas generadoras de fondos podemos tener sorpresas desagradables que afecten a la capacidad de hacer crecer la empresa. Por lo tanto, el crecimiento debe llevarse a cabo de manera que no sobre cargue la capacidad de generación de fondos del negocio.

Cuidar la generación de fondos es pues un elemento clave para mantener la velocidad de crecimiento. No debemos olvidar los 3 elementos clave en la generación de fondos procedentes de las unidades que hoy nos dan el dinero:

  1. Mantener el esfuerzo comercial de los centros existentes
  2. Controlar las operaciones y la calidad de servicio de las unidades actuales
  3. Controlar los costes de las unidades

Cuando el crecimiento erosiona el beneficio, por acometer inversiones que tardan en madurar, entonces no podremos seguir creciendo a la misma velocidad, y si lo hiciésemos correríamos el riesgo de entrar en pérdidas.

El nivel de inversiones

Crecer es una decisión que implica inversión, utilicemos el método que utilicemos. Si abrimos centros propios la necesidad de inversión de recursos financieros será muy alta. Si abrimos centros franquiciados la inversión es más baja pero en ningún caso es nula. Abrir una franquicia es un negocio diferente al de abrir un centro propio, tiene una inversión por centro y un retorno por centro también diferentes. Abrir franquicias es un negocio financieramente diferente al de abrir centros propios.

Si queremos abrir 3 centros franquiciados por año necesitamos menos recursos que si queremos abrir 12. Cambiarán los costes de marketing necesarios y cambiarán los recursos centrales que hacen falta para gestionar los procesos de apertura. Balancear bien el nivel de inversión que la organización puede soportar es un elemento clave en la gestión de una red de franquicias.

Hay 3 tipos de partida a financiar que deberemos tener en cuenta en el desarrollo de una red de franquicias:

  1. Las inversiones variables por cada nuevo centro.
  2. Las inversiones en estructura fija previa.
  3. Las inversiones en incremento de estructura por crecimiento en las diferentes fases.

La organización de la central deberá irse adecuando a las nuevas cargas de trabajo que resultan del crecimiento.

El efecto en el circulante

Cuando en una red existe suministro de producto a los franquiciados aparece un problema financiero importante: la financiación del crecimiento del circulante. Las necesidades de circulante de un negocio de retail vienen determinadas por las características de la cadena de suministro que hayamos definido para nuestro negocio. Curiosamente, la bondad de una cadena de suministro está determinada por el factor tiempo. Así, podemos hablar de tres variables relativas al tiempo:

  1. El plazo de fabricación o suministro
  2. El plazo de pago
  3. Los plazos de almacenamiento
  4. El plazo de cobro.

El objetivo financiero consistirá en minimizar todos estos plazos a excepción del de pago, que cuanto más alargado sea, mejor.

Alcanzar estos objetivos no es una tarea sencilla y depende de múltiples factores: nuestra capacidad de compra, el tamaño de nuestros proveedores, nuestra logística, nuestro grado de información y control de los stocks, nuestra política de ventas (estrategia de franquicia), etc. Con independencia del nivel de éxito que alcancemos en su consecución, lo que siempre debe existir es una coherencia entre estos factores y los objetivos de expansión planteados. Una incoherencia equivaldría a una imprudencia con muchas probabilidades de acabarse pagando.

Utilizando un símil, la tesorería es la gasolina del negocio; o la genero (beneficios) o me la prestan (endeudamiento). Sin embargo, como todo el mundo sabe, cuanto más se genera más se puede acceder a préstamos. Queda, no obstante, otra alternativa: consumir menos gasolina. La opción de optimizar la cadena de suministro implica que nuestra actividad franquiciadora consumirá menos recursos. Para ello deberemos analizar las posibilidades que nos dejan abiertos los factores mencionados.

En un contexto de crisis económica, reflexionar sobre la coherencia de nuestra política de compras o fabricación, de nuestro sistema de información y de nuestra política de ventas (franquicia), se convierte en un ejercicio casi necesario para nuestra supervivencia. En estos contextos suelen haber "limpiezas selectivas" hasta dejar fuera de mercado a los ineficientes, entendiendo como tales a aquellos que no han sabido anticiparse a un endurecimiento en las reglas del juego que todo contexto económico bajista entraña. Éstas nuevas reglas implican mayor prudencia y coherencia con nuestras posibilidades y con lo que somos.

Conclusión

El crecimiento exige inversión. La inversión posible viene marcada por los recursos que auto genere el negocio y su capacidad de endeudamiento. Para expandir una red de franquicias también hace falta inversión aunque en diferente medida que para expandir una red propia. Gestionar adecuadamente el equilibrio entre la generación de fondos y la inversión dedicada al crecimiento del negocio es una cuestión importante. Cuando aparece un problema de liquidez, se debe determinar si es por falta de rentabilidad o por crecer demasiado.

Si desea profundizar en el tema puede ponerse en contacto con FDS Consulting en el 902 40 11 22 o en fds@fdsconsulting.net preguntando por un consultor.

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