El margen del franquiciador
En muchas franquicias, sobre todo en aquellas en las que el franquiciador es un productor, distribuidor o hay productos involucrados en general, el contrato obliga al franquiciado a comprar las mercancías al franquiciador o al proveedor determinado por éste.
El franquiciador carga un margen al coste de los productos obteniendo así un beneficio. Muchas veces este margen es todo lo que recibe el franquiciador como pago continuo, por lo que de hecho es una cuota continua ligada a las compras del franquiciado (a la vez que un beneficio por la venta de productos)
Debido al poder de la cadena y a su gran volumen de compras, el franquiciador puede obtener reducciones de precios importantes, de los que cargará un margen al franquiciado - cuando las compras están centralizadas. De este poder de compra se deben beneficiar tanto el franquiciador como el franquiciado, por lo que el margen cargado debe ser lo suficientemente bajo como para que el precio cargado al franquiciado siga siendo atractivo.
Cada compañía deberá estudiar si es mejor obtener beneficio mediante incremento en el margen al vender las mercancías o mediante el establecimiento de una cuota continua. Se debe recordar siempre que la mejor situación y en la que se desarrollará mejor la cadena (consiguiendo un mayor éxito), es aquella en la que se beneficien franquiciador y franquiciado. |