| Quizás te estés preguntando si esta fórmula
que se ha demostrado exitosa en muchos sectores también
puede funcionar para tu negocio. |
| Normalmente es necesario un estudio específico para
analizar la viabilidad de un proyecto de franquicias. De todas
formas, éstas son algunas de las características
básicas que debe de tener un negocio para poderse franquiciar: |
1.- Alta Rentabilidad
El margen comercial debe ser suficientemente amplio para que
el franquiciado pueda pagar el canon mensual al franquiciador
y tener todavía una rentabilidad adecuada para su inversión.
Normalmente los elevados márgenes se dan en mercados
en crecimiento donde la demanda de los productos o servicios
es cada vez mayor, lo que favorece el establecimiento de nuevas
unidades, sin la necesidad de crecer únicamente quitando
clientes a la competencia. |
2.- Mercado amplio y estable
El mercado debe dar cabida a un número suficiente de
establecimientos franquiciados que permita al franquiciador
amortizar los costes que le supone desarrollar la franquicia. |
| Además, el mercado debe ser estable a medio plazo,
de forma que no se vea afectado por modas pasajeras o grandes
cambios tecnológicos que puedan poner en cuestión
la viabilidad del negocio. |
3.- Producto o servicio diferenciado
El negocio ha de basarse en un producto o servicio que identifique
perfectamente la actividad y que le otorgue claras ventajas
sobre la competencia. No necesariamente debe tratarse de un
producto exclusivo, pues la originalidad puede estar en el formato
de distribución o en el propio establecimiento, pero
a fin de cuentas debe aportar una ventaja competitiva al franquiciado. |
| Además, la gama de productos o servicios que se suministran
deben ser suficientemente completa para que constituya un negocio
en sí mismo. |
4.- Tener un "saber hacer"
específico
La empresa debe haber desarrollado un conocimiento específico
y particular del negocio fruto de la experiencia adquirida,
que es lo que le permite obtener una elevada rentabilidad por
encima de la media del mercado. Este "saber hacer"
debe abarcar la totalidad del negocio y estar documentado y
sistematizado en los manuales operativos de la franquicia, de
forma que se pueda transmitir a otras personas. |
5.- Negocio Consolidado
Para poder franquiciar se debe haber testado el negocio en diferentes
lugares y bajo distintas situaciones de mercado, y debe de haber
funcionado satisfactoriamente. Sólo de esta forma se
conocerá de verdad cual es el formato de negocio que
funciona y se podrá ofrecer a terceros con garantías
de éxito. |
| De todas formas, los primeros franquiciados de la cadena van
a ser una especie de "conejillos de indias". Son los
llamados "franquiciados piloto" que permitirán
comprobar como se desenvuelve una tercera persona con el negocio.
De esta forma se podrá aprender de la experiencia de
transmitir el "saber hacer" del negocio y se podrá
mejorar él programa de formación y el soporte. |
6.- Reproducible
Es imprescindible que se puedan reproducir en otro lugar las
condiciones que se han dado en el negocio inicial. De este modo,
el producto o servicio debe poder suministrarse en diferentes
emplazamientos y por diversas personas sin que ello afecte a
sus características básicas. |
| Así pues, cuando el éxito del negocio dependa
de elementos muy particulares (por ejemplo una localización
singular, o la personalidad del propietario) va a ser difícil
de reproducir y por lo tanto de franquiciar. |
7.- Fácilmente Transmisible
El negocio tiene que transmitirse a terceras personas de forma
más o menos sencilla sin que éstas deban tener
unas cualidades muy especiales. Si se requieren características
muy específicas va a ser difícil (y por lo tanto
caro) encontrar a un número suficiente de franquiciados
que nos permitan rentabilizar el negocio. |
| El "saber hacer" de nuestra actividad debe poder
transmitirse en cursos de formación que en la mayoría
de casos no es superior a una semana. Para acelerar el proceso
de aprendizaje las franquicias suelen contar con manuales y
medios audiovisuales de apoyo. |