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¿Tienes madera de emprendedor?

Franquicias y Negocios

10 criterios de autoevaluación para que lo averigües.

¿Qué necesitas para tener éxito con una franquicia? Esta duda asalta a muchos emprendedores que ponen los ojos en la fórmula de la franquicia y ven en ella una oportunidad atractiva para conseguir sus fines. La realidad es que no todo el mundo sirve para ser franquiciado y la prueba está en que muchos que intentan gestionar su propio negocio, fracasan. Valorando estas pautas sabrás si estás capacitado.

1.- ¿Conoces lo suficiente sobre la fórmula de la franquicia?
En el mercado existe una gran variedad de oportunidades de negocio, que operan en los más diversos sectores y que presentan conceptos no menos diferenciados. Esta amplia oferta con la que se topa el emprendedor le puede conducir a pensar, erróneamente, que es fácil decantarse por una u otra franquicia. Nada más lejos de la realidad. Antes de elegir, se debe tener muy claro que la franquicia es la opción que más nos interesa. ¿Cómo? Tomando como base una serie de criterios profesionales, personales y económicos que se deben poder identificar con el propio perfil. Y, para conocer estas pautas y poder distinguirlas, lo primero que se ha de tener en cuenta antes de buscar una franquicia en la que invertir, es el grado de conocimiento que se posee sobre el funcionamiento de la fórmula, sobre sus características, su regulación, las ventajas e inconvenientes que la rodean, el tipo de relación que el franquiciado mantiene con la central... En definitiva, saber cuál es la filosofía de la franquicia como fórmula de comercio asociado. 

2.- ¿Has valorado los pros y los contras de ser franquiciado?
Una vez conocida la filosofía que rodea a la fórmula, el emprendedor está en condiciones de valorar si la franquicia encaja con su personalidad y expectativas o, por el contrario, se sentiría mejor al frente de un negocio propio. Es importante detenerse en este punto y sopesar los pros y los contras. Si lo que se busca es disponer de un negocio propio reduciendo, al mismo tiempo, los riesgos que conlleva la creación de toda empresa, es posible que un negocio en franquicia sea la solución. Existen emprendedores que, por el contrario, no están dispuestos a cumplir con los métodos que todo franquiciador impone, en mayor o menor medida, a sus franquiciados y que pueden considerar que las normas de la central restarán iniciativa a su negocio con el que, a largo plazo, no se sentirán motivados. Es importante tener presente que en la fórmula de la franquicia muchos conceptos referentes a la gestión del negocio llegan a los franquiciados predefinidos por la central. En este último caso, es mejor contemplar otras opciones de empleo autónomo distintas a la franquicia. 

3.- ¿Cuánto tiempo podrás dedicar a tu negocio?
Estar al frente de un negocio como franquiciado implica, por lo menos al inicio de la actividad, dedicar a él mucho tiempo y esfuerzo para llegar a desarrollarlo con éxito. Se deberán dedicar muchas horas semanales a su gestión y, por lo tanto, renunciar a otras actividades. Se ha de valorar, antes de embarcarse, si estamos dispuestos a realizar ese esfuerzo o si, por el contrario, preferimos realizar un horario laboral habitual sin arrastrar complicaciones una vez que éste finalice. Se puede hacer una relación de todo a lo que se tendrá que renunciar, frente a los beneficios que se pueden obtener, y ver si nos merece la pena.   

4.- ¿De qué capacidad económica dispones?                        
¿Necesitaré endeudarme para adquirir la franquicia?, ¿en qué medida?; ¿Qué riesgos estoy dispuesto a asumir?; ¿Qué resultado espero conseguir con la explotación del negocio? El emprendedor se debe hacer todas estas preguntas antes de invertir, considerar si será capaz de levantar la actividad y ver el riesgo que está dispuesto a correr con la apertura del negocio, calculando el valor de sus activos personales (casa, coche, ahorros, etc.) y sus obligaciones financieras actuales (préstamos, hipotecas, etc.). Además, si el franquiciado dispone del capital para abrir el negocio pero no del necesario para que éste llegue a su punto de equilibrio, lo más probable es que la franquicia fracase. El emprendedor no ha de olvidar que un negocio no suele ganar dinero desde el primer día y que es posible que pasen meses hasta que obtenga beneficios. Ha de tener presente si cuenta con recursos alternativos por si el inicio del negocio se presenta más débil de lo que se esperaba y ha de recurrir a ellos.

5.- ¿Qué experiencia tienes en el sector en el que quieres invertir?                 
Aunque en muchas ocasiones no es necesario contar con experiencia previa para abrir una franquicia, sí que supone un valor añadido. Muchos franquiciadores señalan como una ventaja en su oferta que no es necesario contar con conocimiento sobre la actividad que se va a desarrollar. Y es cierto; muchas centrales ofrecen la formación, previa y continuada, necesaria para desarrollar con éxito el negocio. De todos modos, el futuro franquiciado deberá tener en cuenta con qué conocimientos parte en el momento de iniciar una actividad propia. Todo lo que ya lleve aprendido, seguramente le supondrá una ventaja.

6.- ¿Serás capaz de desarrollar el negocio?              
El franquiciado debe contar con la capacidad suficiente para planificar el desarrollo y crecimiento de un negocio en el que trabajará directamente y en el que deberá afrontar las dificultades que se le planteen. En este punto el futuro franquiciado debe tener presentes distintos aspectos:

  • Capacidad de dirigir al personal: dirigir a un equipo de personas no es una tarea sencilla. El emprendedor debe plantearse si será capaz de orientar y dar indicaciones a sus empleados, así como de motivarlos para que se sientan cómodos realizando su trabajo.
  • Capacidad para desarrollar una actividad empresarial: aunque la franquicia aporta la ventaja de que el franquiciado cuenta con el apoyo y la experiencia de una red consolidada, el franquiciado ha de ser consciente de lo que necesita aprender para estar al frente de un negocio propio, así como de las habilidades con las que cuenta de antemano.
  • Capacidad de comunicación con clientes, proveedores... Un negocio exige mantener contacto con clientes, proveedores o empleados. Si el franquiciado tiene habilidad para entablar una buena relación con la gente, contará con un buen aliado para conseguir el éxito. 

7.- ¿Tienes cualidades para estar al frente de tu actividad? 
Algunos franquiciados poseen cualidades, más relacionadas con la propia personalidad que con su experiencia profesional, que hacen que destaquen sobre los demás. Por ejemplo, los franquiciados que consiguen tener éxito suelen mostrar una actitud positiva en todos los campos de actividad, no sólo en lo referente a los negocios, sino también en lo que respecta a su vida personal. Son personas que no se amedrentan ante los problemas, que buscan soluciones, son constantes en su trabajo y siempre se muestran abiertos a afrontar los posibles cambios, así como a colaborar en todas las tareas. Además, suelen ser personas extrovertidas, con capacidad de interaccionar con la gente y de transmitir optimismo.

8.- ¿El entorno que te rodea te es favorable?
El emprendedor debe tomar la decisión de abrir una franquicia teniendo en cuenta su situación personal y familiar. Arrancar una actividad propia supone, de por sí, una cierta inestabilidad a nivel personal: cambios en los horarios, tensiones por los riesgos asumidos, etcétera. En este contexto, es importante que el empresario encuentre apoyo en su entorno, que éste le ayude a solucionar los problemas que se le planteen o, al menos, le aliente a solventarlos. Por el contrario, si nos encontramos en un entorno reacio a la creación de un negocio propio, lo más probable es que esta situación personal haga cojear la estabilidad profesional. 

9.- ¿Qué motivaciones te llevan a montar un negocio?
Antes de iniciar una actividad propia, el futuro franquiciado debe plantearse por qué quiere estar al frente de su negocio. Ha de tener claro si lo que persigue son fines económicos, si se debe a ambiciones profesionales, si desea no tener que rendir cuentas a un superior... En este sentido, una vez llegue a la conclusión de por qué quiere abrir un negocio en franquicia, lo ideal sería que escogiese la actividad en función de las motivaciones que le han impulsado a buscarla.

10.- ¿Colmará tus expectativas a largo plazo?          
Una vez analizados todos estos aspectos, el futuro franquiciado estará en condiciones de ver con claridad si sus circunstancias son las más adecuadas para afrontar la actividad que se está planteando. Llegados a este punto, podrá analizar si con la fórmula de la franquicia conseguirá los objetivos, ya sean profesionales, económicos, etcétera, que persigue. El planteamiento ha de realizarse pensando a largo plazo ya que, al inicio de la actividad, será difícil conseguir beneficios de cualquier tipo.

Si una vez realizados todos los análisis necesarios, se llega a la conclusión de que la franquicia es el sistema que se buscaba, el emprendedor estará preparado para escoger: ahora se puede elegir cuál es el sector de actividad que más se ajusta a nuestros intereses y por qué franquicia, entre toda la oferta que presenta el mercado, queremos optar.

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