Es el Estado Financiero que muestra cómo evoluciona el flujo de dinero en el negocio, indicando cuándo el negocio necesita que se le inyecten fondos para funcionar y cuándo los va a generar en excedente.
No tiene en cuenta ingresos y gastos sino cobros y pagos. En el cash flow se consideran los cobros y pagos de IVA.
Para un buen seguimiento del cash flow se debe realizar en plazos muy cortos: días o semanas para que se muestren los desfases que saldrán.
La tesorería es uno de los recursos que se utilizan en los negocios.
Es muy importante llevar un buen control y seguimiento de este recurso.
Tan importante como repasar las salidas históricas es controlar el futuro.
Realizar una buena previsión de tesorería permitirá avanzar los problemas y poder tomar decisiones para resolverlas con margen de tiempo.
En un cash flow se suele considerar el saldo inicial de caja, los pagos y los cobros de un periodo y el saldo final que quedará como diferencia entre saldo , más cobros menos pagos (variación del saldo).
La hoja de cash flow suele mostrar la evolución por periodos cortos de esas informaciones.
Las operaciones a realizar son: Saldo inicial + Variación de caja del periodo (+ Suma de Cobros periodo - Suma de Pagos periodo) = Saldo Final
A veces ocurre que el saldo del periodo es negativo y superior al saldo inicial.
Cuando pasa, se debe acudir a la financiación del circulante, cosa que se realiza habitualmente con pólizas de crédito.
En los periodos en los que la variación de caja sea positiva nos permitirá o bien reducir la póliza o bien acumular saldo final.
En la previsión de tesorería es importante conocer el comportamiento histórico de pagos y cobros y planificar las decisiones que vayan a influir e intentar cuantificarlas, aunque no se consiga precisión fina.
Presentar un buen cash flow le ayudará a facilitar la obtención de un crédito para su negocio, a ala vez que le permitirá entender mejor su negocio.