Se trata del saber hacer del negocio.
Es el nombre que recibe el conjunto de conocimientos fruto de la experiencia del franquiciador y que se han recogido en el Manual de Operaciones para ser transmitidos a los franquiciados.
En la práctica es la agregación de muchos pequeños detalles sobre la gestión del negocio, que al ser integrados coherentemente configuran una ayuda valiosa.
Cada empresa, cada marca tiene su Know How, que le permite realizar el negocio a su manera.
El know how está vivo. A medida que el mercado cambia y la empresa se desarrolla y adapta el Know how va creciendo.
Por eso es necesario ir actualizando la identificación, documentación y transmisión del saber hacer que permite obtener rentabilidades.
El saber hacer debe ser sustancial, identificado y diferencial.
Esto significa que debe ser importante, que debe ser extenso. Además el franquiciador debe haberlo documentado debidamente para poderlo transmitir y debe ser diferente a la manera de trabajar de las otras empresas del sector. Así no debería constar solamente de procesos estándar de un sector sino que debe incluir aquellas cosas que la empresa hace a su manera y que la diferencian de las demás.
El saber hacer aunque en su detalle no incluya ningún gran secreto es el conjunto de muchos pequeños detalles lo que le confiere su valor y su fuerza.
El saber hacer cubre todas las facetas de un negocio, pero en algunas de ellas puede tomar mucha más importancia que en las otras.
Así puede ocurrir que la parte esencial de un saber hacer esté en el proceso de venta o en el de elaboración del producto, ya que estas tareas sean las que más influyen las rentabilidad. No obstante todo conocimiento constituye el cuerpo del saber hacer de cada compañía.
Se suele llamar Know How al conjunto de conocimientos que nos permiten ganar dinero. Así, no se suele usar este concepto para describir los conocimientos irrelevantes o de empresas no triunfandoras.