La vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de Justicia, Viviane Reding, ha confirmado ante el pleno del Parlamento Europeo el ultimátum lanzado hace una semana a las principales empresas europeas para que, en el plazo de un año, aumenten la presencia de mujeres en sus puestos de dirección o, de lo contrario, Bruselas podría exigir con una norma europea un mayor equilibrio de sexos.