“Hay que humanizar un poco las empresas. Vamos demasiado deprisa, siempre tras la consecución del siguiente objetivo corporativo, sin pararnos a pensar en otros asuntos importantes que merecerían nuestra atención. Ahora, más que nunca, hay que ponerle corazón”, explica Juan José Muñoz, director general de la cadena de centros de manicura y pedicura en gel.
Esta franquicia colabora en la financiación de las casas de acogida que tienen como fin alojar a enfermos en tratamientos de larga duración, y a los familiares que cuentan, con escasos recursos económicos, sin que tengan que soportar ningún coste. Se trata de favorecer a familias con niveles de renta muy bajos y en las que el impacto emocional unido a la falta de recursos crea difíciles situaciones