¿Qué te llamó la atención de la franquicia El Señor Miyagi?
Cuando conocí el concepto me pareció una idea muy interesante porque combina productos que gustan mucho al público con una inversión bastante accesible. Siempre me ha gustado el mundo del cine, las series y el anime, y me pareció un negocio con mucha personalidad.
¿Cómo fue el proceso de apertura?
El proceso fue mucho más sencillo de lo que imaginaba. La central me ayudó desde el principio con la implantación de la tienda, la selección del surtido inicial y todos los detalles necesarios para la apertura.
¿Qué sentiste cuando viste la tienda terminada?
Cuando vi mi tienda montada por primera vez quedé impresionada. El diseño, la decoración y la distribución transmiten profesionalidad y hacen que destaque frente a cualquier otro comercio. Los clientes se sienten en un lugar especial y eso marca la diferencia. No es solo una tienda, es una experiencia para los fans.
¿Qué es lo que más te gusta del negocio?
El contacto con los clientes y ver cómo disfrutan descubriendo productos de sus series, películas o personajes favoritos. Es un negocio muy dinámico y siempre llegan novedades.