encuentra Cristina Soler Giner, quien da el salto al emprendimiento tras años de experiencia en banca. “Llevo años ayudando a personas a tomar decisiones importantes. Ahora quiero hacerlo desde un espacio donde cada proyecto sea único y el cliente sienta que realmente se le escucha”, explica. Su vínculo con la zona ha sido clave en la elección de la ubicación: “Elche es una ciudad con mucho potencial y muchísima vivienda que necesita renovarse. Vi una oportunidad real, no solo un mercado”.
La filosofía de la tienda va más allá del producto, apostando por una experiencia basada en la confianza y el acompañamiento:
“La persona que entra a Mobalpa no viene solo a comprar una cocina. Viene buscando tranquilidad, seguridad y un resultado del que sentirse orgulloso. Una cocina es un espacio donde ocurre gran parte de la vida, y eso cambia completamente la forma de trabajar”, apunta Cristina Soler.