La cooperativa actualiza su hoja de ruta estratégica tras el ciclo iniciado en 2018, reforzando un modelo que integra salud, sostenibilidad y competitividad.
El nuevo marco impulsa la alimentación saludable, el apoyo al tejido agroalimentario local, el desarrollo de las personas y la reducción del impacto ambiental.
La gobernanza cooperativa, con participación de personas consumidoras y trabajadoras, orienta la estrategia hacia la creación de valor compartido.