La clave del éxito de esta cadena de pizzerías artesanales es lo asequible de su inversión y la facilidad de implantación, ya que sus locales son kioscos que se pueden instalar en aparcamientos de supermercados y de centros comerciales, a las afueras de gasolineras o centros de lavado... ubicaciones secundarias en las que el coste del alquiler es realmente bajo, lo que influye directamente en la rentabilidad.