Los hermanos Molina-Martell, junto a Ramón Jiménez y Naoyuki Haginoya, han creado Grupo Nomo, una empresa que más allá de los triunfos empresariales, destaca por ser una empresa “con alma”. El grupo de gastronomía japonesa se ha convertido en referente en Barcelona con sus tres restaurantes y, mientras disfrutan de su éxito, los socios de la compañía desarrollan constantes proyectos sociales con los que devolver a la sociedad todo lo que han recibido de ella.