Esta cadena ha apostado firmemente por los valores de la dieta mediterránea en el mundo de la comida rápida. Todas las tapas y platos tradicionales se elaboran con productos españoles con denominación de origen. Ofrecen un trato familiar y esmerado creando un ambiente cálido y relajado. Así han logrado llevar a todos los puntos del país, y también a Europa, la verdadera costumbre del tapeo y el ‘txikiteo’.
Lizarran logra combinar de manera rentable la restauración tradicional y la moderna. El secreto es racionalizar, profesionalizar y simplificar algo tan arraigado como son las tabernas y el tapeo. Para ello, han creado una compañía moderna y renovada, donde aspectos como marca, dinamismo y rentabilidad han adquirido principal protagonismo en el empeño de crear cada vez más valor para su red de franquicias.