Barcelona es una de las ciudades más activas comercialmente en Europa. Su tejido urbano está estructurado en distintas zonas comerciales que varían en perfil de consumidor, densidad peatonal, tipo de comercio y niveles de renta. En este informe se identifican las principales zonas comerciales, clasificando sus calles según el atractivo comercial (tipo A y tipo B), estimaciones de precios de alquiler y compra por metro cuadrado, y las principales marcas que actúan como locomotoras en cada zona.