El acceso a la vivienda no solo condiciona las decisiones económicas de los europeos, sino también aspectos fundamentales de su vida personal, como la independencia, las relaciones de pareja o la formación de una familia. Así lo revela el Informe Europeo de Tendencias de Vivienda 2026 de REMAX Europa , un estudio elaborado por la consultora independiente Opinium Research a partir de las respuestas de más de 22.000 personas mayores de 18 años de 24 países europeos , entre ellos España. La investigación, realizada durante julio de 2026 y cuyos resultados han sido ponderados para garantizar su representatividad en cada mercado nacional, analiza cómo las dificultades de acceso a la vivienda, las presiones económicas y las aspiraciones residenciales están influyendo en las decisiones y el estilo de vida de los ciudadanos europeos.
Uno de los hallazgos más llamativos del informe es que casi uno de cada cuatro europeos (23%) reconoce haber prolongado una relación de pareja más tiempo del que deseaba por motivos relacionados con la vivienda. Una situación que afecta especialmente a las generaciones más jóvenes: más de uno de cada tres encuestados de la generación Z (34%) afirma haber tomado esta decisión, frente al 31% de los millennials, el 20% de la generación X y el 10% de los baby boomers. Los hombres (25%) también son más propensos que las mujeres (20%) a reconocer que las circunstancias relacionadas con la vivienda han influido en su decisión de permanecer en una relación.
La presión económica es el principal factor. Entre quienes admiten haber permanecido en una relación más tiempo del que deseaban, ahorrar dinero fue el motivo más frecuente, seguido de no permitirse vivir solos y de querer evitar el coste o las dificultades de una mudanza.
La situación varía notablemente entre países europeos. La proporción de personas que han prolongado una relación por motivos de vivienda alcanza el 35% en Luxemburgo y el 34% en Turquía, frente a sólo el 15% en Croacia y el 18% en Austria, Bulgaria, Finlandia, Malta y Eslovenia.
Los resultados reflejan un reto más amplio en torno a la vida independiente. Más de un tercio de los europeos (35%) cree que no es realista vivir solo en su país , una proporción que asciende al 41% entre la generación Z. Entre quienes consideran que vivir solos no es realista, el 60% señala el coste general de la vida, el 57% los alquileres elevados y el 42% afirma que solo es posible con un salario superior a la media. De nuevo, las experiencias difieren considerablemente entre países: solo el 9% de las personas en Finlandia considera que vivir solo no es realista, frente al 59% en España.
Michael Polzler, director ejecutivo de REMAX Europa, declaró: «Las decisiones sobre vivienda rara vez se limitan a cuatro paredes, y estos resultados muestran hasta qué punto están conectadas con otros ámbitos de la vida de las personas. En toda Europa, los residentes adoptan estrategias cada vez más meditadas para alcanzar sus objetivos de vivienda, ya sea compartiendo gastos, retrasando su próxima mudanza o incluso posponiendo el final de una relación mientras deciden cuál será su próxima situación residencial. Nuestra última encuesta pone de relieve la importancia de una vivienda de calidad, a medida que las personas sopesan sus deseos y necesidades de vivienda junto con decisiones importantes sobre sus relaciones, su independencia y su futuro».
España: fuerte arraigo al hogar, pero importantes barreras para acceder a la vivienda
El 69% de los españoles no se ha planteado emigrar en los últimos dos años, frente al 61% de la media europea. Sin embargo, el elevado coste de la vivienda continúa condicionando especialmente a quienes buscan comprar su primera casa o independizarse.
El European Housing Trend Report 2026 de REMAX pone de manifiesto el fuerte vínculo de los españoles con su vivienda y su entorno. España registra el mayor porcentaje de personas de Europa que no se han planteado trasladarse a otro país en los últimos dos años (69%), mientras que el 59% afirma vivir ya en lo que considera su hogar definitivo.
No obstante, este arraigo convive con importantes dificultades de acceso a la vivienda. Entre quienes aspiran a adquirir su primera propiedad, el 54% identifica el ahorro necesario para afrontar la entrada como su principal obstáculo, más del doble de la media europea (24%). Asimismo, el 59% de los españoles considera económicamente inviable vivir solo, frente al 35% de los europeos, y el 65% de quienes señalan esta dificultad la atribuye al elevado precio de los alquileres.
El informe también refleja diferencias significativas entre propietarios e inquilinos. Mientras que el 29% de los propietarios considera que su vivienda le obliga a realizar sacrificios, este porcentaje asciende al 49% entre quienes viven de alquiler. A pesar de ello, el 52% de los españoles afirma afrontar cómodamente los costes de su vivienda, cuatro puntos por encima de la media europea.
Otro de los aspectos destacados es la importancia que los españoles conceden a su entorno y a las relaciones de proximidad. El 71% de quienes comparten vivienda prefiere pasar tiempo con las personas con las que convive, frente al 61% de la media europea. Además, el 61% conversa habitualmente con personas de su barrio y el 49% apoya los comercios y negocios locales, doce puntos por encima de la media europea.
En definitiva, España presenta un mercado residencial marcado por una dualidad: un fuerte sentimiento de pertenencia y satisfacción entre quienes ya disponen de una vivienda, frente a las importantes barreras económicas que afrontan quienes desean acceder a ella. Una realidad que sitúa la asequibilidad y el acceso a la primera vivienda entre los principales desafíos del mercado residencial español.